El vestíbulo del Institut de Formació Professional de Badia del Vallès necesitaba una transformación que reflejara su evolución: de espacio pensado para niños a entorno para jóvenes y adultos. En colaboración con Next Arquitectura, el proyecto de iluminación resolvió esa transición creando un ambiente más humano, funcional y acogedor, donde la luz invita a quedarse, conversar y compartir. Porque un espacio educativo debe adaptarse al mismo ritmo que las personas que lo habitan.





